Punto de vista de Orion
Kennedy consiguió hacer un leve gesto de asentimiento, con sangre burbujeando entre los labios.
—Bien —dije, soltándole el pelo y dejando que la cabeza le cayera de nuevo.
Me volví hacia Leon, que había permanecido en silencio entre las sombras todo el tiempo, observando sin juzgar ni comentar.
—Mantenlo en el almacén hasta mañana —ordené, recuperando mi tono de mando habitual—. Dale agua para que no se muera deshidratado, pero nada más. Ni atención médica. Que lo sienta