Punto de vista de Orion
Me quedé donde estaba, con los ojos clavados en ella sin intentar ocultarlo ya. Me dije que solo la vigilaba para asegurarme de que estaba bien. Esa era la excusa. La verdad pesaba mucho más. No podía apartar la mirada. No cuando la tenía ahí mismo. No cuando cada instinto en mí permanecía alerta, tenso como un resorte.
Entonces un hombre se acercó a ella.
Llegó por su punto ciego, deslizándose en el espacio vacío a su lado como si le perteneciera. Alto. Confiado. Demasi