Punto de vista de Anya
A la mañana siguiente, en cuanto llegué a la mansión, noté que algo había cambiado.
Orion se veía… mejor.
No completamente bien, pero lo bastante mejor como para que se me aflojara un poco el pecho. La palidez intensa había desaparecido de su rostro y sus ojos se veían más claros, más enfocados. Ya estaba vestido, sentado en lugar de acostado, con la espalda más recta. Seguía pareciendo cansado, pero era el cansancio de quien ha sobrevivido a algo, no el que asusta.
Me qu