53| El gemelo muerto.
Hannah se quedó por un largo rato sentada en la cama pensando. La cabeza comenzó a palpitarle con fuerza, como si alguien con un clavo y un martillo se lo enterrara en el centro de la frente.
— Eso es imposible — dijo en voz alta — . Claro que eso es imposible, es imposible porque...
Se detuvo. No sabía por qué razón era imposible, pero lo era. Ella se había acostado con Alfonso, había hecho el amor con él, lo había besado. Y sí, aunque todo era diferente, era él. Ella estaba segura de eso. ¿