Un CEO muy protector con su mujer.
Katherina podía tener la intención de alejarse de su recién encontrado esposo, el mismo del que pensó ya estaba divorciada.
Pero con el enorme poder que tenía ese CEO, el carácter dominante que se cargaba, y su forma de ser tan decidida y segura. Katherina no iba a poder alejarse de él.
(...)
Esa noche en la mansión Rodríguez, Liam arrullaba a su bebé, un bodoque regordeto de ojos azul y gris al igual que él.
El niño estaba inquieto, lloriqueaba y no se quería dormir.
— Alejandro