Mundo ficciónIniciar sesiónLara se dejó caer sobre dos almodones con tanta pereza que ni siquiera se tomó el trabajo de sacarse las botas. La cacería había salido mal, tan mal que después de toda una jornada no solo no había logrado alimentarse, sino que además se había dejado ver por un humano cazador de pieles, y se había convertido de perseguidora en presa. Dominic había tenido que hacerse cargo de poner a dormir al hombre d







