70. ACEPTACIÓN MUTUA
Hace mucho que un Sebastián enojado escoltó de esta habitación a Richard para hablar. Tengo miedo, la cara de furia que llevaba Sebastián no vaticinaba nada bueno y no creo que Richard a pesar de su jocosidad, sea de los hombres que se dejen maltratar.
Estoy a punto de llamarlo cuando escucho golpes en la puerta. Corro a abrir, y al mirar por la mirilla, confirmo que es Sebastián. Su rostro no muestra signos de pelea, lo cual me da un poco de alivio. Sin embargo, la seriedad que aún lleva en s