La reunión estaba programada para comenzar a las nueve.
El representante sindical llegó a las ocho cincuenta y dos y movió su silla para que quedara orientada hacia la puerta. Sera lo notó y no dijo nada. Los tres abogados de la empresa llegaron juntos a las ocho cincuenta y ocho, dejaron sus maletines alineados y acomodaron sus vasos de agua con la energía meticulosa de personas que esperaban una larga batalla.
Sera llegó exactamente a las nueve.
Una carpeta.
Se sentó.
Arren Manufacturing. Dos