El reencuentro de madre e hijo...
El padre y el abuelo, una vez que se compusieron un poco, se quedaron al lado de Adrián, cada uno tomaba una de las manos del jovén
— Ahhh... Adrián, siempre tan rebelde y queriendo comerte el mundo a mordiscos, me cuesta tanto verte así, debes despertar, si lo haces te compraré ese helicóptero que me pediste en tu quinceavo cumpleaños, te lo habría regalado pero tu padre no me dejó
— Papá, no le vas a regalar esa máquina de muerte al muchacho, si despierta tenemos que cuidarlo más, mej