~POV de Lila~
Cerré la caja registradora de golpe en el mini mart, mis pies me palpitaban como si hubieran sido golpeados por un martillo neumático tras doce horas seguidas sobre el suelo de linóleo. Las luces fluorescentes zumbaban arriba, proyectando ese brillo enfermizo sobre los pasillos vacíos mientras el último cliente salía arrastrando los pies con su cerveza barata y sus billetes de lotería.
Era pasada la medianoche, y lo único que quería era arrastrar mi cuerpo dolorido a casa, desplom