Cuatro días después de aquel suceso nos encontrábamos empacando nuestras cosas, el vuelo salía en la tarde y teníamos que hacer rendir el tiempo, teníamos mucho que hacer.
Letty estaba triste por tener que dejar Nueva York y más allá de eso, alejarse de Brenda la tenía triste. Para tranquilizarla le dije que Brenda podía visitarla las veces que quisiera y que, cuando ella estuviera mejor, le prometí que volveríamos.
Haría cualquier cosa por Letty, por no verla triste, porque sonría más a menu