La Fiesta transcurrió con normalidad, aunque el príncipe se mostraba muy posesivo con la Princesa, pues era inevitable que todas las miradas masculinas se fijaran en ella, estaba deslumbrante, incluso un joven muy apuesto se acerco a solicitar el permiso para poder invitarla a bailar y el príncipe se negó rotundamente e incluso, tomo la mano de la Princesa y la llevo de regreso a la pista de baile,
La princesa no podía dejar de reír y de burlarse discretamente del príncipe, mientras bailaban,