Diego seguía esperando a que ella contestara, incluso el despertador estaba silenciado en la oficina, era extra silencioso cuando nadie hablaba.
Diana se puso más nerviosa, —déjame…—piénsalo.
Después de todo, se trató de un acontecimiento importante de la vida, si no se llevaban bien, se podía dividir, pero ¿y si ella tenía mala suerte, conociendo a un tipo malo?
—Ring, ring, ring.
Era la alarma que Diego había puesto, recordándole que tenía una reunión a la que acudir.
—Tómate tu tiempo y avísa