El gran trabajo se completaría, Diana se alegró: —no sabes lo pervertido Diego está en el trabajo, que es una máquina completamente de alta velocidad.
Una pila de información cayó frente a ella, haciendo un ruido sordo en el escritorio: —Haz diez copias de cada uno.
Diana levantó la vista: —Yo solo soy la conductora, soy responsable de conducir, no la administrativa.
—Eres la única que tiene más tiempo libre.
—Entiéndelo bien, trabajo gratis, pero no soy el burro.
Diego frunció el ceño: —Si grit