—Gracias —Cecilia se emocionó un poco, no esperaba que Héctor en realidad tuviera un lado tan cuidadoso—, lo entiendo.
No era necesario explicar su embarazo falso, y cuanta más gente sabía más peligro iba a arriesgar, ya que tenía los malentendidos, lo dejó así.
Le dio una dirección y colgó el móvil.
Héctor acababa de salir del hospital y se dirigió directamente al centro comercial.
Había una casa de té al lado del centro comercial, Bosco tenía hoy una cita para tomar el té con Enrique, sentado