Nada más llegar a la oficina a la mañana siguiente, Flavio vio a Salvador en su despacho, frunció el ceño sin moverse, ocultando sus emociones mediante la acción de pellizcarse las cejas. —¿Por qué estás aquí tan temprano
Había quedado a comer con Fabio para tratar la paliza de Salvador, era asunto suyo estar presente en persona.
Dijo Salvador, —Estaba aburrido de quedarme en el hospital, así que pensé en venir a hacerte compañía. El doctor dijo que en realidad me podrían dar de alta, solo hay q