Después de cenar, Diego se fue el primero, para evitar que le quejaba su madre, Diana saludó a sus padres y a toda prisa arrastró también a Cecilia. —Menos mal que estás hoy aquí, si no me tendría que matar mi mamá.
Dijo Cecilia: —Veo que está bastante contenta con el abogado Higuera.
—Siempre tiene miedo de que no pueda casarme ahora.
—¿De verdad no te interesa el abogado Higuera?
Diego era rico, guapo, alto, exitoso y sin escándalos, y aparte de sus palabras duras, era tolerante con Diana, pod