Bosco la cubrió y besó sus labios, rodando por todas sus mejillas, besando por la mandíbula, el cuello y deteniéndose finalmente en la clavícula para morderla...
—Mmm…
Cecilia no contuvo un grito mientras sus manos rodeaban el cuello de él.
Inconscientemente, inclinó la cabeza hacia atrás, su blanco cuello se estiró formando una hermosa línea, debido a esta acción, las dos personas estaban pegadas.
Bosco se dio la vuelta y se tumbó de lado, rodeándole la cintura con una mano y los hombros con la