En ese momento, la respiración de Alejandro se volvió agitada de repente, —Cecilia Sánchez, ¿quién te dijo que te hicieras una prueba de ADN? ¿Prefieres confiar en una máquina estropeada que en tu padre?
Cecilia vio el documento hacia la luz del techo, intentando ver a través de la carcasa el contenido. —¿Tengo un padrastro porque tengo una madrastra, o siempre he tenido un padrastro?
Alejandro respiró hondo, —Cecilia, sé que Teresa te trata bien estos años, y que Silvia y tú han tenido una mala