Cecilia volvió en sí cuando se acercó él, en su visión estaban los labios del hombre, inconscientemente se inclinó hacia atrás, pero justo cuando se vio rodeada por la cintura entre sus brazos. —Diez minutos.
Se sorprendió al oírlas porque entendía lo que quería hacer.
El olor del hombre le resultaba familiar, aunque no hubiera intimidad, después de tres años de convivencia, Cecilia se vio obligada a apoyarse en su pecho, con el sonido de los latidos constantes y uniformes de su corazón en los o