"No nos mudaremos los dos, solo yo". Shaun se frotó las cejas. Un profundo rastro de impotencia brilló en sus ojos fríos. "Lo siento, Sarah. Creo que los dos necesitamos un tiempo mientras las cosas se calman".
Sarah se quedó atónita. No podía creerlo.
¿Acaso Shaun no había decidido dejar pasar este asunto hace un momento? ¿Por qué se iba de repente?
No, ella no podía dejar que se fuera.
Sarah agarró la mano de Shaun. "Shaunic, no te vayas. Te lo ruego. ¿Qué tengo que hacer para que me perdo