“Chester, desagradecido b*stardo. Tendrás una muerte miserable”.
El regaño de su madre vino de atrás. “Si le pasa algo a tu padre, yo tampoco querré vivir”.
Charity miró a la furiosa mujer de atrás a través del espejo retrovisor.
El dicho, cosechas lo que siembras, era cierto.
La Señora Jewell solía actuar con arrogancia delante de Charity como si nadie pudiera merecer a su hijo, pero ahora, era... difícil de explicar.
“¿Quieres que alguien la vigile? ¿Y si realmente...?”.
“¡Ja! No te