Un pensamiento apareció en la cabeza de Sheryl. Justo cuando ella estaba a punto de pensar en eso, su cabeza empezó a doler terriblemente.
Las fotos en su mano cayeron al suelo.
“Presidenta Jones”. La asistente a su lado se sorprendió. “Déjeme llevarla al hospital, ¿de acuerdo?”.
“No es necesario. Llévame adentro para descansar un rato”. Sheryl agitó la mano con el rostro pálido.
La asistente la levantó rápidamente y la llevó al salón. Sheryl estaba acostada en la cama con los ojos parcialme