Cuanto más hablaba Shaun, más se enfadaba. De repente, levantó a Liam y lo golpeó sin piedad.
Liam tenía resaca y no era rival para Shaun en absoluto. Junto con los golpes que estaba recibiendo, su mente estaba hecha un desastre.
Shaun lo golpeó hasta que escupió sangre.
Se tumbó en el suelo y comenzó a reír. Se rio tanto que se le llenaron los ojos de lágrimas.
¿Qué... había hecho mal?
No había hecho nada. ¿Por qué todo el mundo lo culpaba?
"Golpéame, Shaun. Golpéame hasta la muerte si pu