Narrado por Mía Stiller
No podía terminar de creer todo lo que estaba experimentando en ese instante. Kyler permanecía arrodillado frente a mí sobre el suelo de la azotea, sosteniendo mi mano con firmeza y observándome directamente a los ojos con una intensidad que me desarmaba.
—Sé perfectamente que todo esto es sumamente sorprendente, Mía, y que en realidad no llevamos mucho tiempo juntos —expresó en un susurro, y su aliento se transformó en vapor debido al frío de la noche—. Puedes llegar a p