Cuando salieron de la propiedad la chica iba agarrada al brazo de Derek mientras se metían en el oscuro bosque. Ella mal podía ver por dónde iban, pero Derek parecía estar muy seguro del camino que seguían.
–¿Estamos seguros aquí…no nos seguirán los guardias? –Preguntó preocupada, pensando en toda la seguridad que había en aquel lugar.
–No, aquí estamos a salvo. –Respondió Derek. –La mansión está hecha para ser una cárcel, cualquiera puede entrar con facilidad…el problema está en salir de ell