—¿Estás segura de que te encuentras bien para márcharte? — Preguntó Scott entrando en la su habitación viendo como Alice cerraba una maleta pequeña.
Ella suspiró cuando su marido la abrazó y escondió el rostro en su pecho buscando sentir su calor.
—Ya perdí a Ava, no puedo perder a Daniel también.
—Lo sé cariño. —Contestó Scott abrazándola. —Nuestro chico grande siempre ha encontrado en ti su refugio y eres la única persona que logra hablar con él desde que perdió a su familia, pero me preoc