–¿Te gusta? –Preguntó Derek viendo como Ava se tomaba un trago del whisky que él había destilado.
Ella acercó el vaso a la nariz oliendo la bebida, bajo la mirada atenta de Derek que observaba cada reacción de su rostro.
–Puedo notar el olor a madera y a frutas, pero casi no siento el olor del alcohol. –Contestó la chica viéndolo sonreír.
–En un buen whisky el olor del alcohol debe ser casi imperceptible. –Declaró Derek y ella volvió a tomar un poco más saboreándolo.
–También debe dejar un