72. No es bueno
Malcom
Ver el nombre de la niña buena en la llamada entrante de mi telefono ha sido una sorpresa más que agradable.
En los últimos dos días hemos estado hablando con regularidad por mensajes, pero solo nos habíamos hecho una sola llamada y fui yo quien tuvo la iniciativa para contarle que ya había llegado a casa en Cambridge, por eso, el hecho que ella sea quien me esté llamando me emociona como un idiota puberto.
Aunque teniendo en cuenta lo tímida que puede ser para algunas cosas, creo que