Mundo ficciónIniciar sesiónJuls
Sin mirar una sola vez hacia atrás camino a paso apresurado hacia que llego a la entrada de mi edificio donde el señor Juan sostiene la puerta para mi y solo ahí me permito dar una mirada por encima del hombro hacia el auto que continúa parqueado en la entrada.
Las ventanas están tintadas de negro, pero aún así podría jurar qu







