Punto de vista de Rainbow
—Absolutamente no.
—¡Vamos, será divertido!
—Mariah, que me hagan agujeros en el cuerpo no es mi idea de diversión.
Estábamos almorzando entre clases y Mariah intentaba convencerme de hacerme otro piercing. Ya tenía los de las orejas: los dobles estándar que mi madre adoptiva había insistido en ponerme cuando tenía doce años.
—Ahora tienes un tatuaje —argumentó Mariah—. Y dijiste que querías hacerte un piercing. Está en tu lista.
Tenía razón. Ítem once de mi lista de d