Punto de vista de Rainbow
La Gala de Excelencia Empresarial de Manhattan era en cinco días, y Damon estaba obligado a asistir. Era uno de esos eventos donde la mitad de la élite empresarial de Nueva York aparecía para ver y ser vista, para hacer contactos, adular y cerrar tratos en las sombras.
—No vayas —le dije el jueves por la noche mientras estábamos en la cama—. Diles que estás enfermo.
—No puedo. Voy a recibir un premio a la Innovación en Tecnología. Mi ausencia sería notada, comentada y