—¿Como llegaste hasta aquí? —fue lo primero que preguntó Henry al verla.
—Puse un rastreador en tu bolsillo, sabía que si encontraban información no me dirían nada. —la castaña desataba con desespero a sus hijos.
Varios hombres la seguían, luchaban y disparaban a diestra y siniestra, Lorenzo ocultó a los pequeños a sus espaldas, Layla le agradeció con la cabeza guiando con cuidado al hombre junto a los niños a la salida más cercana. Verificó que subieran a la camioneta negra y volvió a adentr