Los días fueron pasando y aunque Julia estaba tratando de llevar una vida sin miedos, no dejaba de sentirse aterrada, pero aun así siguió con su vida, hoy había decidido dar una cena para todos.
Julia quería que todos estuvieran presentes, hoy sería un nuevo comienzo para ella y para Leo, pues había decidido darse una oportunidad con Leo aquella que había pedido por muchos días, la cual termino por convencerla.
—¿Cómo me veo? —le pregunto Julia mirándose al espejo.
—¡Te ves hermosa amiga! —resp