Está vez Soledad al ver que Lucas entró en aquella habitación corrió hacia la habitación a la cual le puso seguro, sabía que Lucas tramaba algo malo, y de eso no cabía la menor duda.
Aunque nunca había entrado en aquella habitación, sabía muy bien que cada vez que Lucas entraba allí no era para nada bueno.
Las manos de Soledad temblaban al igual que sus labios, aún no entendía por qué Lucas había cambiado tanto de la noche a la mañana, él no era así, en que momento se convirtió en ese monstruo,