Leo estaba como de costumbre con una botella de whisky en sus manos, el día anterior había ido a la empresa, pero no hizo que eso lo hiciera sentir mejor, al contrario, lo hizo sentir más miserable que nunca, pues no dejaba de pensar en Julia, y más por qué fue a la oficina en donde trabajaba el investigador privado Ángel Brown, solo que su secretaria le dijo que ya no estaba que se había ido del país.
Leo se sintió una vez más solo, y no quiso seguir buscándola, él merecía estar solo y sin amo