Leo Rossi no estaba para nada bien, ver a Julia besándose con el imbécil del investigador privado habían hecho que en el despertarán nuevamente sus celos, pues si pensaba que eran suficientes con Ethan, vaya que si estaba equivocado pues Julia amenazaba con despertar lo peor de Leo.
Los nervios de Leo iban en constante aumento, y más por qué ahora esperaba los resultados de sus análisis. Leo había decidido ir a la clínica porque quería saber cómo estaba y así someterse a una cirugía de columna,