Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 28.
¡Oh mierda!Voy corriendo al vestidor deteniéndome en seco en el umbral de la puerta de éste, al ver un pedazo de tela gris destrozado al lado de mis tacones. Camino hasta él y lo recojo. Una exclamación de horror se queda atrapada en mi garganta cuando veo lo que le ha pasado a mi pobre vestido: Cortado, rasgado, apuñalado y... No quedaba nada de él.
Busco mi cartera y saco las pastillas, veo que solo me he saltado dos días, eso no marcara la diferenc







