Capítulo 48. Agudos laberintos.
Minutos más tarde, Elijah se marchó de la mansión. Salvador, por su parte, se quedó con Zoé y la aconsejó sobre la situación. Le dijo serio:
—Zoé, tienes que entender que tu relación secreta con Elijah no es lo que parece. Estar enamorada de tu hijastro es un error.
Zoé, con una mezcla de confusión y determinación, respondió:
—Pero, Salvador, lo que siento por él es real. No puedo simplemente ignorarlo.
Salvador suspiró, intentando mostrarse comprensivo:
—Lo sé, pero piensa en las consecuencias