Mundo ficciónIniciar sesiónMientras tanto, en uno de los salones privados de la casa, Alessandro discutía amablemente con su madre.
—Tienes que olvidar esa absurda idea madre, no pienso casarme con Romelia, te quejas tanto de lady Catherine que no te das cuenta que me estás pidiendo que haga a una prostituta mi esposa —la sangre le hervía de coraje a Alessandro.







