Mundo de ficçãoIniciar sessãoMarissa llegó con David a su apartamento abrazándolo y recibiendo los besos que desde hacía unos minutos venían siendo los preliminares de una fabulosa noche. Pero entonces los dos se quedaron como estatuas cuando vieron en el lobby del edificio a Nina.
—¿Le pasa algo? –le preguntó David a Marissa en un susurro, y ella sólo sacudió su cabello en una negación.
—Espérame arriba, c







