Mundo ficciónIniciar sesiónJorge suspiró mientras observaba a Hugh guardar los documentos en un sobre, y luego en su maletín de cuero.
—Creo que es la quinta vez que cambias tu testamento –sonrió Hugh mirando a su viejo amigo—. Espero que sea la última vez.
—¿Eso indica que ya quieres que me muera?
—No seas idiota. Es sólo que espero que ya estés satisfecho. Ser tu albacea me producirá unos cuantos d







