Mundo de ficçãoIniciar sessãoPensaba en su cuerpo con deseo y asombro jamás había visto mujer más perfecta, su piel parecía de porcelana, su cabello negro simplemente perfecto. Está hermosa y joven mujer se metió en su cabeza en tan sólo una semana. No podía dejar de pensar en Gala, pasó una maldita semana sin llamar o responder sus mensajes.
—¡Señor Allard!—habló, una de sus secretarias.
Adrien la miro de manera cálida y sonriente.
—Dígame Susan, ¿qué ocurre?—pregunto
Susan cabi







