Capítulo 13.
Gina:
Aún seguíamos acostados en su cama, quería decirle tantas cosas, como que es un idiota por haberme alejado, que no merece acostarse conmigo y muchas cosas más, pero la carne es débil, yo soy débil y teniendo semejante hombre frente a mi sin poder tocarlo, sería un pecado enorme, como la que tiene entre sus piernas.
Basta Gina, deja de ser tan pervertida.
—Te prometo que cuándo pueda, te diré el porqué me aleje de ti —metió cabello detrás de mi oreja—, pero tienes mi palabra de que no voy