Marie quería comprender a Rose , pero esta mujer hablaba mil palabras por minuto.
-Por favor, Rose , ¿puedes calmarte? ¡Dios, me tienes nerviosa! -dijo Marie al llevarse una mano a la sien, ya que desde que leyó el mensaje de Edward sus sentidos estaban alerta.
-¡Que me calme! Si esto es algo trascendental -gritó Rose emocionada-. Lo primero es cómo tenemos a Venus dijo mientras se acercaba a Marie y levantaba sin ningún tipo de permiso el borde de su falda.
-¡Oye! -se quejó Marie al ver el