Los años habían pasado volando.Los días fueron ocupados y llenos de actividad , que no podía pasar desapercibida .
Rose sintió un fuerte dolor de cabeza y abrió los ojos, pero se dio cuenta de que la habitación en la que estaba no era la suya. Además, sentía una presión en la cintura, y al levantar la sábana, descubrió que tenía una mano masculina en su cintura. -Oh por Dios- susurró, ya que junto con Rose y otras amigas habían planeado la despedida de soltera que Marie nunca tuvo en Las Vegas