Marie se levantó al ver que su amiga no tomaba en serio sus palabras. - tú nunca cambias-- dijo malhumorada.
--¡Pero si es la verdad! Mira, en pocos años tendré que tomar suplemento y este tiene que tener colágeno. Además, me gustan los mayores-- prosiguió Ross mientras se colocaba de pie--Y tú tienes el privilegio de tener colegas en todas sus presentaciones, ya sea que lo quieras tomar, untado o ingerido--Marie quería mostrarse seria ante la explicación de su amiga, pero fue imposible.
--¿Qué pervertida te has vuelto? -- le dijo mientras envolvía un papel en su mano y se lo tiraba a su amiga en el rostro, la cual no lo esquivó a tiempo--¡Oye! -- dijo Rose quejándose.
--Dejemos atrás lo más importante que es el colágeno y sígueme contando qué te dijo al tú decirle que no-- preguntó Rose con interés.
Marie pensó un poco y fue extraño, ya que él solo se enfocó en insistir en la edad. --Pues no me refutó el no, solo me preguntó que, si él fuera mayor que yo, no tendría objeción, deb