Sofía tomó su comunicador, esperando algún mensaje de su hijo, pero este no llegaba. Sabía que debía esperar un poco más, pero se sentía tan ansiosa.
Las horas se hicieron eternas, ya que iba a ser mediodía y aún no había recibido ningún mensaje de Mau. -Ya es hora de que haya bajado- Hiro miro a su esposa y tomó su celular para llamar a la asistente, pero su celular no obtuvo respuesta, lo cual lo preocupó.
Sofia estaba a punto de comentar algo cuando vio que el comunicador se iluminó, llegand