Parte 2...
Nicolás presentó a los hombres ante ella. Todavía faltaba que llegara Tomazo, que era el principal y había sido el lector del testamento. Los dos hombres fueron amables con ella y cuando uno de ellos la invitó a bailar, Dominique aceptó de inmediato y se dirigieron hacia el escenario montado al lado, donde los músicos contratados tocaban una hermosa melodía antigua.
Nicolás observaba a los dos bailando y conversando, y el hombre a su lado sonrió y le dijo que no tenía que estar celos