Parte 5...
El simple pensamiento de tener que vigilar quién la seguía y los teléfonos ya la desanimaba un poco. Estaba lista para desempeñar el papel que había acordado con él, pero esta parte era muy desagradable.
Y tampoco imaginaba que algo así sucedería tan rápido. Pensó que tal vez sería algo dentro de seis u ocho meses, más adelante, cerca de la fecha en que Nicolau recibiría la herencia.
— Pero solo fingiremos cuando sea necesario, y creo que debemos darles material. Dejemos que los r